POEMAS DE AMOR PARA UN FIN DE SEMANA LLUVIOSO Y MELANCÓLICO
No hay acto en la vida más solitario y nostálgico que el amar. No dije: Hacer el amor, dije: Amar. El amor, como lo entendemos en el mundo occidental, es un sentimiento contradictorio y particular que genera cambios de humor, caprichos, berrinches, desplantes y una nostalgia característica y propia únicamente de él, pues añoramos -al sentir amor- aquello que no sabemos y que ni podemos identificar. Durante nuestros enamoramientos no sentimos nostalgia de las cosas pasadas, idas, sentimos nostalgia de cosas que no podemos comprender, identificar ni ubicar. Algunas, hasta posiblemente, por venir.
El amor es una anticipación, una carencia, un deseo, una nostalgia del futuro. Hay quien diga que el amor, en su sentido romántico, es un invento del hombre moderno; hay historiadores que sitúan su origen conceptual en la Edad Media, como derivación y subproducto del inicio del desarrollo de las religiones monoteístas y las experiencias místicas aparejadas; hay marxistas que lo catalogan como producto de la evolución de las relaciones económicas en la sociedad, otros, de la Revolución Industrial, etc.
Precisamente, como resultado de la evolución de las relaciones económicas, de la religión, y de la educación como elemento perpetuador de valores, llega un momento en la Historia en que al amor se le identifica como requisito previo al sexo, elemento paralelo e indisoluble de él y condición sine qua non para que la relación carnal se dé. Los planteamientos de la teoría freudiana -que escandalizaron a la sociedad en su momento-, en los cuales se señala que los niños también tienen deseos y pulsiones sexuales, y los desarrollos científicos -como el uso más generalizado de las píldoras y métodos anticonceptivos-, así como los cambios paulatinos de las interrelaciones económicas (incluidas las de género) en la sociedad, han llevado -gracias a Dios- a separar y disociar amor y sexo. Nadie debería sentirse culpable por disfrutar del sexo, sin amor, e incluso hay quienes llegan al amor -como se entiende en términos de romanticismo- a través de una práctica satisfactoria, continuada y plena, de las relaciones sexuales.
Tal vez en los tiempos prehistóricos todo era más simple y el "amor" se reducía a satisfacer una atracción sexual (como en los episodios caricaturizados) dando un mazazo a la muchacha y arrastrándola del cabello hasta la cueva. Las mujeres, por su parte, ante la realidad de su menor fuerza física y como elemento colateral a su condición femenina, tuvieron que desarrollar artes refinadas de seducción para poder dar al hombre mazazos y arrastradas de cabello menos físicos pero más contundentes. Y ahora que se ejercitan de manera similar y en actividades deportivas paralelas a las de los hombres -unido todo eso al cambio económico de su papel familiar y social-, ocurre que los mazazos nos los dan físicamente al llegar o antes de salir de casa, o con unos buenos moquetazos de kick boxing o tae-kwon-do.
Pero volvamos al amor: Aunque hay algunos profundamente apasionados que comienzan con odio, golpes, patadas y arañazos de los dos participantes, para desembocar en un beso ardiente y voluptuoso, lo normal es que al ver el objeto de nuestro amor andemos pálidos, desencajados, como zombies, y muertos en vida; o más bien: vivos en muerte. El amor nos hace andar como sobre alfombras mullidas o, más aun, como levitando. Nos marea. Andamos distraídos, alelados y con los cambios de química a flor de piel. No hallamos paz sino al momento de volver a ver al ser amado. La lluvia nos emociona, nos pone todavía más nostálgicos, con ganas de llorar..
Para aquellos románticos y enamorados, que no se hallan, que sufren, que lloran porque cambió el clima...aquí van seis de mis poemas de amor. Si, por alguna razón, no podrán ver a su pareja este fin de semana, siéntense en la banca de un parque, o manejen por la ciudad lluviosa, o miren por su ventana cómo el gris tiñe casas y edificios, semblantes, corazones y ánimos...mientras leen estos poemas...
TU MANO
Qué voy a hacer sin ti en las madrugadas
-no porque esté pensando en convulsiones
o espasmos de amor o perversiones,
simplemente en dos almas enlazadas-.
Qué voy a hacer sin ti en los cinemas
-no porque busque un beso adolescente
ni rozarte la pierna entre la gente,
simplemente reír del mismo tema-.
Qué voy a hacer sin ti en los mercados
-no porque piense en guisos suculentos,
sino en partir el fruto en dos bocados-.
Qué voy a hacer sin ti en esos momentos
en que, inconsciente, voltee acostumbrado
a ver el esplendor del universo
y no encuentre tu mano.
Salvedades
Si tiene que partir, si va a dejarme,
que se vaya alejando poco a poco
en sus costumbres cotidianas,
en sus actos,
que se vaya de manera hipnótica,
lenta…
como se van los barcos
-para que ni mis cosas ni yo
nos demos cuenta.
Que sea su partida imperceptible,
sus movimientos sutiles y su adiós
delicado
-como nos dicen adiós,
cuando se despiden, los astros.
Si esto se va a acabar, o se acaba ya,
que me dé la espalda y sus acciones
lleven otro sentido, otras compañías.
Otros gustos y rencores;
pero que yo de lejos vea
que las cosas se le dan bien
aunque me deje fuera de sus planes
y –a pesar de estar siempre en las mías-
no me incluya en sus buenas intenciones.
Y si es preciso,
que se olvide de mí, que no me quiera,
yo quiero por los dos;
en mi laica oración
repito como una mantra interminable:
que sea feliz y sea grande y sea feliz
y sea grande y sea feliz y sea…
Lo que no puede pasar es que se pierda.
Lo que no puede ocurrir es que se muera.
CUANDO LLEGAS
Tu ternura de niña me envuelve en las sombras,
cómo quisiera desmenuzarte el encanto
que provocan en mí tu tímida sencillez,
tu desnudez fresca, tus alucinaciones,
para que entendieras por qué no te abandono…
cómo quisiera agradecerte tus palabras
de aliento, soltadas sin la menor intención
-involuntarias-, sólo porque forman parte
de tu esencia,
esa esencia que quisiera beberme toda
cuando amamos.
Para sentirme vivo sólo necesito
volver a verte.
Tus desplantes más simples me distraen las penas.
Si te tuviera siempre poniendo tu mano
en mi espalda, en mi estómago, en mi frente,
podría prescindir de médicos y brujos,
como en los cuentos mágicos en los que sólo
el amor precisas para alcanzar la gloria,
para matar la muerte, para ser gigante
en la existencia;
esa existencia que tú, tú precisamente
me agigantas…
Tu actitud de guerrera me espanta las dudas.
Si pudiera contar contigo, como ahora,
si pudiera contar contigo para siempre,
podría prescindir de padres y de madres,
de grandezas antiguas, de leyendas tontas,
de hijos, de vicios, de religión y dioses.
Como en las fantasías de los delincuentes
podría dejar atrás hasta el remordimiento
de mi vida;
esta vida que tiembla si te vas y empieza
cuando vuelves…
Para sentirme vivo sólo necesito
volver a verte.
Si pudiera verme a tu lado en un futuro,
caminando del brazo por esos pálidos
caminos donde hasta la risa tendrá que ser
suave para que el corazón no se detenga…
si pudieras llegar conmigo hasta la muerte…
podría –como algunos monjes de conventos-
dejar de hablar, vivir descalzo, ciego, en hielo;
olvidarme hasta de la música que suena
allá en la vida…
con tu vida tendría la música perfecta…
si pudieras…
Tu risa destruye las recriminaciones.
Aunque no te guste jurar, ni hacer promesas;
aunque no puedas comprometer tu presencia
para esos días en que por seguirte tanto
vuelva la vista y no encuentre raíces, oro,
minas de sal, grandes palacios ni cimientos…
hay momentos tuyos en que se ve lo eterno,
hay momentos tuyos que justifican todo
y lo que cuenta
es ese instante en que diluyes mi angustia
cuando llegas…
BESO
En un lugar dentro de mí (muy íntimo)
vive ligera y suave, casi muerta,
la sensación de un beso,
aquel beso.
A veces pienso que murió hace tiempo
y ya ni lo recuerdo;
en ocasiones siento que se mueve
cercano a mis pulmones
como si fuese un corazón gemelo;
otras veces lo siento agazapado
tras una vena o algún hueso,
humilde y alejado
pero vivo y contento.
Luego se me olvida
y queda moribundo mucho, mucho tiempo.
Pero sé que está ahí,
me consta que está ahí pues de repente
en una madrugada oscura,
un insistente acceso de palpitaciones
me sorprende,
es como un guiño de la noche,
un vértigo de abismos,
el estruendo apagado
del caer de lentejuelas en mi vientre.
Me consta que está vivo,
que existe, que me grita de pronto
su presencia,
me frena la intención, me exalta el miedo,
me duele en los extremos del aliento,
me hace temblar la carne,
me da un tic en lo interno;
entiendo lo que siente una madre
cuando la llama por primera vez el hijo
desde adentro.
Aunque a veces se me pierde
sé muy bien que está ahí, dentro de mí,
aquel beso.
Como están igualmente:
los árboles de aquel otoño –gigantescos-,
la nieve que nos descubrió el invierno,
el pueblo encajado en la montaña,
aquel otro con su grieta en el centro,
la tienda con la nuez en oferta,
los videos y los cuentos,
la frase que era nuestra,
tus palabras cortadas rebotando en tus dientes,
arañando mi oído que mojaba tu lengua,
el consecuente –aquel- escalofrío,
aquel sexo primero,
la casa de las piedras,
la del acantilado en el Mediterráneo
(aquélla que alumbraba el sol al ponerse a la derecha,
y que nunca habitamos),
la otra junto al lago con la canción que hablaba
de dejar de soñar;
los cangrejitos rápidos de aquella playa
-¿la recuerdas?-,
que entraban y salían transparentes,
sorpresivos,
de los agujeros…
como recuerdos.
Todo eso está en mí brillando por momentos.
Son relámpagos reales,
efímeros, potentes,
que me mueven la vida cuando la siento muerta
que establecen un puente para alimentar
el infierno triste de mis paraísos perdidos
con la magia brutal de la iluminación
del cielo.
Como está aquel beso,
largo, largo, prolongado
(en el desierto de las sombras
del cine del centro comercial
de los suburbios de perfil azulado
de la docta Córdoba).
Está dentro de mí, aún lo siento,
y cuando me golpea quisiera
detenerlo, alimentarlo,
hacer crecer inmensamente
para que no se fuera más,
para que ya no se apagara,
para que ya no se escondiera,
para que en el siguiente instante
fuera su aparición tremenda,
su magnitud gigante,
tan espectacular
que me resquebrajara las quimeras…
Pero viene y se va, modesto,
jugando a esconderse en mis adentros,
secreto, conociendo el poder del coqueteo,
disfrutando...
Es todo un mundo,
todo un misterio cálido aquel beso,
es como el eco del aletear de mariposas
sumergidas en cántaros de aceite,
tremendo en su simpleza,
destructor en su delicadeza,
discreto, vago y tierno.
Casual, esporádicamente,
pero me hace feliz;
sé que existió, que existe, que es eterno.
¿CÓMO AMAR?
¿Y cómo amar si no eres tú?
si aquel brillo en tus brazos se perdió
si aunque tenías errores eras mágico
fuerte, poderoso, simple
un niño gigantesco, grande!
y hoy eres la apología del miedo
la reserva, la duda, lo sombrío
la precaución, la calma, la prudencia
y a veces
lo correcto.
¿Y cómo amar si no eres tú?
si ya no es aventura cada día
y eres ahora -al revés- un adulto pequeñito
un hombre grande mínimo, enanito
-sin que eso signifique que un enano es malo
sólo que enanito es en este caso una forma
de decir que
ya no te hallo, no te encuentro
ni en mis cajones ni en mi ropa blanca, blanca
ni en el metro
ni aun cuando se que estás aquí en mi cama
en mi cuarto, en mi ropero-.
Sí, te perdiste y ahora hay otro en tu lugar
con mucho de lo que antes criticabas
con casi todo lo que yo temía
y llegué a imaginar como imposible
de soportar
de convivir con eso
desde la perspectiva de mi infancia
desde los juegos en que yo era niña
y veía la madurez como una cruel decrepitud
allá -acá- a la distancia... esa distancia
que ahora es hoy
-¡hoy ya!-
y hoy, cómo amar, y cómo amarte ahora
¿si este montón de miedos no eres tú?
SUEÑOS
I
Si pudiera encontrarte en un sueño
y sentir tus caricias precisas
calentándome el alma y el cuerpo
como entonces… como hace mil días…
Si pudiera sentir en mis sueños
que te llamo, salimos, paseamos
por ahí –alamedas, comercios,
avenidas de luz-, platicamos…
Si pudiera sentir que me tocas,
que realmente tus manos me alcanzan
y me alienta el oído tu boca
confesándome tus esperanzas…
Si pudiera tocarte en mis sueños
y sentir en tu espalda delgada,
avanzando mis uñas, mis dedos
hasta el punto en que ya no es espalda
y seguir descendiendo en mi sueño
por las curvas que adornan tus piernas
hasta el mundo, hasta el fin, hasta el suelo
donde el cielo y la tierra se encuentra…
y después regresar hacia arriba
al calor de lagunas y selvas
y llegar al azul de tu pelo
con la luna de sangre en tus venas
-con el sol de tu naturaleza-,
y alcanzar al subir poco a poco
entre el mar del amor la otra orilla,
los centímetros más peligrosos,
donde acaba y empieza la vida…
Si pudiera sentirte realmente
cada noche que cierro los ojos:
dura, sólida, clara, caliente,
pura, práctica, física, viva…
Dormiría las mañanas enteras
viviría una vida de ensueños
dormiría las tardes completas
pasaría la vida durmiendo.
II
Entre las cosas que tengo
y las que sueño…
me quedo con las últimas.
Constituyen mi fuerza, mi energía,
mi razón de luchar,
mis alegrías
sin tachas, sin defectos;
estructuran mi impulso,
le dan sentido a mis pasos
y dirección a mi vida,
y están más cerca de la gloria
que del fracaso.
Entre un pájaro en mano
y cien volando…
prefiero cien.
Para vivir feliz de ver la vida
florecer en libertad,
pero no vigilando,
maldiciendo,
dudando.
Saber que un día vendrán
sin preocuparme cuándo.
Entre tus besos locos
que con certeza
precederán a las nubes y a las guerras
y estos otros que llevo en los dedos,
en el cuello,
en medio de las piernas;
que me das en las noches
cuando me voy durmiendo
y puedo darte cuando se me antoje,
cuando yo quiera
-sin molestarte, sin tener que esperar,
negociar, seducirte, insistirte, cansarte-
sin que lo sepas…
prefiero éstos.
Se quedarán mis sueños construidos
lentamente,
muy lentamente cociéndose,
largamente acariciados.
Se quedarán ahí, al abrigo del tiempo,
pobremente logrados
pero a la vez perfectos.
-----------------0----------------------
Los poemas de esta entrada son de SERGIO ANDRADE, y aparecen en los libros: REVELACIONES / Editorial PLANETA / 2002 , y DE LO PERDIDO, LO QUE APAREZCA / Editorial LITERALIA / 2006
UN PAÍS SIN LECTORES, SIN BRUJAS, SIN PAN Y SIN PUTAS!?
Nuestro país es un caso sui géneris de contradicciones, lamentos y falacias. Aquí vendría a cuento recordar lo que me dijo mi madre una vez, cuando era yo adolescente y me quejaba hasta del color de las tortillas: "Pues entonces, por qué no agarras tus cosas y te vas a vivir a otro país, y dejas de estar enchinchando en éste?". Creo ahora -como entonces,- que, a pesar del inmenso cariño por mi nación, yo -como muchos- nos iríamos rápido y sin pensarlo demasiado, si tan sólo pudiésemos "agarrar nuestras cosas" y largarnos. Entendiendo aquí por "nuestras cosas": casa, ropa, bienes, familiares (los pocos que no nos caigan mal), amigos (aquéllos que no nos pidan prestado muy seguido), perro, gato, hijos, y esposa y/o amante...
Seguro que tanto nosotros como las autoridades estaríamos muy contentos y ocurriría algo así como lo que pasó en Cuba, en 1980, en el Puerto de Mariel, cuando Fidel Castro, inteligentemente, permitió largarse a delincuentes e inconformes, y todos se fueron muy contentos a Miami y anexas, pues sucede que en la vida uno debería dejar salir a los que se quieren ir, y debería uno estar en donde quiere estar. La belleza maravillosa de nuestro país, su riqueza cultural y gastronómica, y la bonhomía y relajismo de sus ciudadanos, se ven empañados por la ingente pobreza social actual y la tremenda incertidumbre de salir a la calle sabiendo que existen altas probabilidades de no volver. La ventaja de irnos a otros países es, también, doble: Encontramos nuevos horizontes y posibilidades, y nos volvemos más serios, puntuales, precisos y formales. En términos generales, emigrar a otro país representa estar consciente de la posibilidad de aprovechar una segunda oportunidad en la vida. Un mexicano trabajando -por ejemplo- en Estados Unidos, resulta irreconocible para aquéllos que lo conocíamos, aquí en Tlaxcala, como impuntual, informal, baquetón, altanero, valemadrista y borracho. Allá, tal vez lo borracho no se le quite, pero se cuida bien de curársela rápido y de no hacer SanLunes tan seguido. De modo que si me preguntan: "¿Qué opinas del mexicano en calidad de trabajador o empleado?", yo respondería: En qué país? Porque, en éste, el relajo, el desmadre, la confusión general y la desesperanza, hacen que cualquier buena alma se descarríe y se vuelva improductiva. Esto se ve clarísimo, y se percibe en toda su complejidad, en mi novela MALALIENTO, en la cual, a manera de epígrafe, coloqué, al inicio:
Como fantasma mítico, simbólico, arquetípico
un mal aliento deambula por las calles y
desfiladeros de nuestras ciudades
y provincias.
Es persistente, incómodo
tenaz y –lo peor de todo- tan cotidiano
que nos resulta ya más que familiar
incluso indiferente, inexistente aun.
Tan forma ya parte de nos
que difícilmente tomamos conciencia
de que se ha convertido en nuestra más íntima realidad
en nuestra característica más fiel
y no sabemos si nos ha poseído con el tiempo
o le hemos dado -y le damos- vida diariamente
expulsándolo segundo a segundo de nuestras vísceras.
La halitosis (orgánica y espiritual) que padece el mexicano medio
es terrible, contundente,
ya de por sí abominable, pero le empeora por momentos.
Las razones de su mal aliento
pueden encontrarse en su raquítica alimentación envenenada
su alcoholismo chapucero crónico
su falta absoluta de higiene
y sus exaltaciones biliosas hipócritas y autorreprimidas.
Pero la fetidez inaguantable de su aliento más esencial e íntimo
proviene de su frustración, su desencanto y su descomposición.
Pero la digresión se prolongó, y yo quería hablar de lectores, putas,pan y brujas. Las contradicciones de las cuales hablé al principio tienen que ver con que -y vamos por partes-: El mexicano "lee" mucho, pero no lo que debería. No libros. Los puestos callejeros de revistas, caen casi agobiados por el peso de tanto cuento, revista del corazón, libro vaquero, cómic y champurradas por el estilo. Nuestros "lectores" se la pasan leyendo, ahora, comentarios en blogs y páginas de la web (y hasta se animan a pergeñar sus respuestas analfabetas apasionadas, pues siempre será más fácil reconocer y apretar el botoncito de la "o", que dibujarla, con todo y su rabito, unida a otras letras).
Sin embargo, a pesar de lo internéticos que se nos han puesto nuestros "lectores", aún son poco proclives a leer libros por la red, y a comprarlos por la misma vía. Son pocos los que leen libros y aun menos los que leen e-books. No sé si los asusten las instrucciones, los términos en inglés, el uso de la tarjeta de crédito, o sean todavía desconfiados sobre la seguridad de comprar por la red, pero mucha gente me comenta que prefiere -aún- el libro físico. Varios seguidores claman por el libro físico. Uno, que porque acostumbra leer sentado en el retrete, y eso de entrar al baño con una PC para leer un capítulo de mi libro SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA- por ejemplo-, sobre todo si es de las PC viejas, le resultaría incómodo de más. Le digo que se compre un iPad o un Kindle (dispositivo para bajar y leer libros electrónicos), y me dice que está carísimo. Le dijo que se acomode la PC debajo debajo del bajo vientre para que la presión le ayude a defecar, y me dice ya güey, no te burles, que es un momento mágico. Y no hay forma de modernizarlo, él quiere su libro físico. Otro me pregunta y me pregunta si son seguros los sitios y páginas de compra y no se van a confundir con el número de su tarjeta de crédito y acabar mandándole el libro a otro internauta. Y que quiere, él también, mejor, comprar el libro físico.
De modo que -viendo la tan arraigada costumbre cultural de nuestros pocos "lectores", aferrados todavía a la industria de Gutemberg- he hablado con los socios de Editorial Alaminos para iniciar una campaña de promoción para la venta de mis novelas MALALIENTO (ésta ya está disponible como libro) y SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA (ésta estará disponible como libro, la semana próxima) en formato físico: A partir de HOY, se obsequiará un par de huaraches, estilo Michoacán, a cada comprador de cualquiera de mis novelas, en formato físico (en forma de libro).
Y el pan? Y las putas y las brujas? Bueno, trataré de ya no extenderme. Por qué digo que somos -o parece que fuésemos- un país sin todo eso? Aquí vamos: En nuestro país solemos comer tortillas, mucho más que pan. Pero el pan que comemos -el pan promedio de las panaderías, estilo "francés"- se ha vuelto más pequeño, más insípido y más inflado -casi etéreo (con perdón del éter)-. Y el pan comercial "de caja", como el pan blanco de Bimbo, es una especie rara de "alimento", cuadrado, chiquito, insípido, ya sin el olor que antes tenía, y completamente aguado! De modo que aunque tengamos PAN -en calidad de partido gobernante, hasta detrás de las orejas- somos un país sin real y verdadero pan.
Las putas -mujeres trabajadoras de todos mis respetos y que luchan por salir adelante en la vida, por sobrevivir y sacar adelante a los suyos- ejemplifican otra contradicción en nuestra nación. Las hay por millares, pero de acuerdo a los servicios sociales, de salud, y a los regímenes tributarios inclusive: No existen. Trabajan en la clandestinidad, no pagan impuestos, no tienen protección ni prestaciones laborales, etc. Dentro de la hipocresía reinante en nuestra pulcra y moralina sociedad, simplemente no existen. Con las brujas, brujos y hechicero(a)s, pasa lo mismo. Deberíamos aprender a Rumania -en esto de las hechiceras-, que recientemente las ha dado de alta como causantes de impuestos, con los beneficios, reconocimientos y ventajas aparejados a su condición, tanto para ellas mismas, como para su país. Y ni qué decir de las prostitutas. Hay países -más avanzados económica y moralmente que el nuestro- en que pagan impuestos, son reconocidas como trabajadoras, progresan laboralmente, y disfrutan de seguros de salud y mil ventajas más. Y ni qué decir de lugares como Nueva Zelanda, en que los prostíbulos en que trabajan, hasta cotizan en la bolsa de valores!
México lindo y querido...! si muero lejos de ti...
—————————— 0 ——————————
Coincidente con la salida al mercado -HOY- de mi novelaMALALIENTO (Una novela alucinante sobre el México deconstruido) -de absolutísima ACTUALIDAD-, en formato físico (la versión digital en e-book salió a la venta hace algunas semanas), acaba de aparecer mi novelaSAMUEL APRENDE A SER FANTASMA.
Ahora sí que aquéllos que aún conserven el sano hábito de leer, y que gusten de aquello que escribo, tienen dos opciones interesantes, emotivas y contrastantes:
MALALIENTO.- Es una novela de locos, de locura, de enajenación, ésa enajenación auspiciada por el mal aliento de la decadencia, el vicio, la corrupción y la destrucción de nuestras esperanzas, en un país cuyos gobernantes no han sabido honrar la gran tradición cultural de que gozamos.
En dónde estabas tú en 1968? o pregunta a tus padres en dónde estaban ellos? Yo, en 1968, era en estudiante de segundo año de secundaria, con doce años a punto de cumplir trece, y viví de refilón las protestas estudiantiles y los actos represorios del gobierno. Recuerdo que llegué incluso -camino al anexo de la Preparatoria 2 – a pararme enfrente de los granaderos, y a cuestionarlos, y a gritar… y a recibir en lo más profundo de mi nariz, parte de los gases lacrimógenos.Casi treinta años después, en 1997, sentí la imperiosa necesidad de escribir de no solamente mis recuerdos de aquella época, sino de aquéllos que tenía yo de mis ex novias, amigos y compañeros de clases. Y lo hice, pues la realidad de mi vida en 1997, y de aquellas noticias que me impactaban emocionalmente -como la muerte de Lady Diana, Versace, etc.- me hicieron preguntarme: qué habrá sido de mis ex compañeros? Y luego de preguntarme eso, me di cuenta de que no solamente el país se había deteriorado aun más con la larga serie de administraciones priistas en el gobierno a lo largo de esos treinta años, sino que mi generación era, en gran medida, causa y efecto de ese mal aliento que recorre nuestro país desde hace décadas, y culpable de la situación crítica a que llegó nuestra nación en el último lustro del siglo XX.
Ahora, casi a quince años de las situaciones y locuras que planteo en mi novela MALALIENTO, vale la pena leerla, pues lo único que no puede pasarnos en los meses por venir, es que supongamos que las culpa de nuestra terrible situación nacional actual sea achacable únicamente a la administración de los dos últimos gobiernos (panistas). La novelaMALALIENTO, seguramente, nos ayudará a reflexionar y comprender cómo fue que llegamos a hundirnos en este agujero. Hundimientos tan graves no se consiguen sólo con doce años de mal gobierno.
SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA.- Es otra historia…Para aquéllos que no gusten de locuras, malas palabras, descomposiciones ni pestilencias, mi otra novela, SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA, viene a ser una opción agradable y paliativa de amarguras por errores y decadencias. Es una novela de fantasmas, de espíritus, en la acepción
One of the most compelling ghosts’ stories of our time. Andrade succeeds in giving us a completely new approach to the life beyond death eternal questions. Samuel -the main character- gets immediately our sympathy despite his own early death. SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA is, perhaps, one of the very few novels in which the central participant dies exactly at the very beginning of the book. From that point on, everything can happens. We find through the pages of Andrade’s new novel, many esoteric concepts about the spirits, the way of establishing contact with them, the “astral voyages” -in which the persons can travel to far places by leaving their physical bodies-, and the birth of the religions in manhood mind. One can read the story in many levels: it is a ghosts story, but also a love story, a tale of adventures, “a prison story” -since it takes place inside a brazilian jail-, a”romance” of and among spirits…In this novel, speaking with the dead, flying around the world and to other galaxies, changing the reality from different plans and dimensions of the universe and the existence, are day to day things; everything, without quitting the search of love. That's the ultimate question of Andrade's book: How is it possible to have an actual love relationship with those who live beyond dead?Find here the answer. The old practices of trembling tables and holding hands are, in Andrade's masterpiece, things from the past.
más amplia de ambos términos y a la vez, es una novela de aventuras, de amor, de vida y esperanzas. Un poco de aquello que necesitamos para sobrevivir a nuestros problemas y a nuestra terrible realidad cotidiana. La novela se me ocurrió mientras estaba yo en la cárcel de la Fazenda Papuda, en Brasilia (Brasil). Las largas horas encerrado en mi celda, el sufrimiento en que moría yo diariamente dentro de la prisión, y los gritos y ruidos lamentables y dramáticos que me llegaban desde otros celdas, así como las historias internas entre reos y las experiencias reales vividas ahí, me dieron material y motivación para escribir una novela que habla y reflexiona sobre la muerte en vida, y -lo más importante- la vida más allá de la muerte.
Ambas novelas, puedes encontrarlas en mi página de Autor en amazon.com y/o en kindle.com, o también en mi NUEVA PÁGINA DE OBRAS Y PRODUCTOS :
QUÉ ES “MALALIENTO”?.-Una ex novia que se volvió regenteadora del mejor burdel del país, unos antiguos compañeros de secundaria convertidos en narcomenudistas y en jefes de cárteles internacionales de drogas, diversos elementos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en borracheras desquiciadas a la espera de un Sub-comandante Marcos “Súper- ratón”, miembros de la ETA entrenándose en la selva de Chiapas, un país en deterioro agobiado por el desaliento… , imágenes alucinantes que MALALIENTO, el personaje central de esta novela, va hallando a su paso al recorrer, cual alegórico fantasma –demasiado vivo-, los traqueteados y miserables caminos de México, en un viaje desesperado por recobrar su juventud y su fe en la patria.
—-0—-
SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA versión completa en libro físico (tradicional)
Qué es “SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA”?.- Una novela de fantasmas, tremendamente entretenida…y original. Un viaje al verdadero más allá, sin salir de tu habitación. Una novela de amor en otra dimensión. Una entretenida historia de amor, de aventuras, de vida…y de fantasmas. La curiosa y sorprendente relación entre dos seres que se aman en distintos planos de la existencia. Ambientada en el sórdido mundo de una cárcel de Brasil, pero llevándonos de la mano del protagonista a lugares maravillosos y lejanos, SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA es la historia de la muerte – y la vida- de Samuel, en contacto con su gran amor (Luisa), pasando por momentos cruciales de la existencia. La magistral narración de su autor, Sergio Andrade, nos lleva, entre recuerdos, romance, aventuras, prisión y fugas, a ese otro mundo, paralelo al nuestro, en que los espíritus, los viajes astrales, las fuentes de energía, el “cordón de plata”, las percepciones extrasensoriales y mil maravillas más, son cosas de todos los días. SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA nos introduce a un mundo de fantasmas en que no son necesarios ya más, médiums o clarividentes, y en que el tomarnos de las manos alrededor de mesas temblequeantes, entre ruidos súbitos teatrales y voces cavernosas de “aparecidos”, es cosa del pasado.
"PARA QUÉ SIRVEN LAS ELECCIONES?", "TÚ QUÉ PREFIERES: UNA NOVELA DE LOCOS, ó UNA DE FANTASMAS?"
Si a un toro le dijeran -y fuera capaz de comprenderlo- que lo van a llevar, por la fuerza, a una plaza de toros y que no tiene más que dos opciones: a) Ser toreado por un torero, quien al final lo matará, o b) Ser toreado por otro torero, quien... al final lo matará, seguramente dicho toro, por estúpido que fuera de sus condiciones mentales, se quedaría calladito y quietecito, sin emitir ni un mugido, sin moverse, para evitar que cualquier mirada o expresión le fuere a ser tomada como señal de haber escogido alguna de las opciones, en suma: a manos de quién morir. Y luego, quizá, comenzaría a pensar cómo expresar su deseo de no tener que escoger, y a reivindicar el derecho a no participar en una fiesta que, para él, no sería más que una farsa y un evento absolutamente invonveniente y contraproducente.
Afortunadamente vivimos en un país (ésa es una de las poquísimas fortunas que tenemos) en que a pesar de que el voto -derecho de las personas- se considera obligatorio, y una "responsabilidad", así como un "deber ciudadano", el no acudir a las urnas a votar no provoca -gracias a Dios y hasta el momento- ninguna represalia ni castigo. No obstante, hay locos desatados, que proponen tipificar el hecho de que un ciudadano no acuda a votar, como un "delito", sujeto a penas determinadas, cuales: "trabajos comunitarios", "multas", y cárcel inclusive. A estos orates al servicio de la pseudodemocracia, habría que encerrarlos o incluso mandarlos, mejor, a la plaza de toros en lugar del toro. El voto debe ser, en todo momento y únicamente, un derecho del ciudadano, quien -de acuerdo a su conveniencia- podrá ejercerlo, o no.
Ahora resulta que, aparte de pagar con nuestros impuestos los altísimos costos de los sueldos de las autoridades de los institutos electorales, de las papelerías y equipo que utilizan, y de t0da la parafernalia y logística para montar la farsa de las elecciones "democráticas", (a manera de espectáculo enajenado y enajenante), sobre la tarima de nuestras colaboraciones y esperanzas, además, vamos a tener que acudir, a como dé lugar, a votar, para que luego las estructuras de poder puedan "oficializar" los chapuceros y maleados resultados, y darles visos de "legalidad"? -pues serían de esa forma el resultado contabilizado de la " voluntad ciudadana"!-.
Ja ja ja!, no me hagan reír, que ayer comí frijoles! Si dentro de las opciones electorales y candidatos, el ciudadano no encuentra ninguna opción razonable y convincente, ningún partido político que satisfaga sus necesidades e ideales, y ningún candidato decentemente independiente y valioso..., la única opción razonable para el ciudadano, será abstenerse de votar, ejercer su derecho inalienable a no hacerlo, y hacer patente su libertad civil para decidir no participar en una farsa, ni colaborar a su "legalización".
No es posible, ni digno, que nos sean impuestos los institutos electorales, las mecánicas de funcionamiento de los mismos, las autoridades electorales (con sus altísimos sueldos), los posibles partidos políticos, las condiciones para crear unos nuevos, los candidatos, etc., que suframos los malos manejos de los órganos electorales al servicio de los partidos en el poder (estatales y/o federales), y tengamos que aguantar los contubernios entre gobierno y sectores de la "oposición" para sacar adelante "reformas" y funcionar en completa impunidad, y que -además de todo- seamos nosotros los que paguemos por todo ello con nuestros impuestos, y los que acabemos pagando, -aun más- al sufrir las lamentables, corruptas y malsanas consecuencias políticas y sociales de los resultados. En sistemas como el nuestro, gobierno y "oposición" son sólo dos caras de la misma moneda.
Sería como decirle al toro: "Tú vas a escoger libremente, a como dé lugar, cómo de que no?, una de las dos opciones que te doy, y fírmame con tu patita aquí en este papel, que ésa fue la opción que elegiste, para que luego no te vayas a andar quejando tú, ni aquéllos que quieran defender tus derechos, de que no escogiste libremente a aquél que habrá de matarte y de darte la puntilla". Aaaaaáh, chingá!!!!
No trato de hacer proselitismo. No hablo por -ni para- los que pertenecen a algún partido político y están satisfechos con el estado y el avance de las cosas, ni por -ni para- los que esperan ansiosos un hueso en el próximo sexenio. Para todos ellos, es evidente que las elecciones son utilísimas, y sirven para mucha cosa. Pero también es un hecho que para aquéllos que no pertenecemos a ningún partido político, o para aquéllos que -aun perteneciendo- no están de acuerdo con las transformaciones, metamorfosis, o mutaciones de "su" partido, o con la forma de selección de "su" candidato, o con las alianzas programadas, o con las divisiones internas, o con los giros y cabeceos de los mismos candidatos, o para aquéllos que no poseen una camarilla lo suficientemente importante como para que los candidatos de los diferentes partidos les transmitan sus ofertas de puestos políticos, administrativos y prebendas a cambio de su apoyo y de su voto, o para aquéllos que no entienden el ejercicio del voto, y la razón de comprometer el mismo, como un medio para satisfacer intereses particulares, sino como una forma de mejorar la situación de los pobres -económica, intelectual y culturalmente- de nuestro país -que vendría a ser una forma de mejorar la situación de todos-, la abstención del voto -de una forma consciente, documentada y expresada abiertamente de manera sistemática y organizada - continuará siendo una magnífica posible opción de comportamiento político honesto, decente y pacífico, y tal vez la mejor forma de actuar cuando no encuentra uno, entre las opciones pobres y distorsionadas que nos ofrece el mismo sistema deteriorado, una que pueda representar, aunque sea, la débil y tenue imagen de una posible corrección de rumbo y de una mejoría en nuestra forma de vida.Ya Gandhi decía que: La peor forma posible de violencia, es la pobreza.
Coincidente con la salida al mercado -HOY- de mi novelaMALALIENTO (Una novela alucinante sobre el México deconstruido) -de absolutísima ACTUALIDAD-, en formato físico (la versión digital en e-book salió a la venta hace algunas semanas), acaba de aparecer mi novela SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA.
Ahora sí que aquéllos que aún conserven el sano hábito de leer, y que gusten de aquello que escribo, tienen dos opciones interesantes, emotivas y contrastantes:
En dónde estabas tú en 1968? o pregunta a tus padres en dónde estaban ellos? Yo, en 1968, era en estudiante de segundo año de secundaria, con doce años a punto de cumplir trece, y viví de refilón las protestas estudiantiles y los actos represorios del gobierno. Recuerdo que llegué incluso -camino al anexo de la Preparatoria 2 - a pararme enfrente de los granaderos, y a cuestionarlos, y a gritar... y a recibir en lo más profundo de mi nariz, parte de los gases lacrimógenos.Casi treinta años después, en 1997, sentí la imperiosa necesidad de escribir de no solamente mis recuerdos de aquella época, sino de aquéllos que tenía yo de mis ex novias, amigos y compañeros de clases. Y lo hice, pues la realidad de mi vida en 1997, y de aquellas noticias que me impactaban emocionalmente -como la muerte de Lady Diana, Versace, etc.- me hicieron preguntarme: qué habrá sido de mis ex compañeros? Y luego de preguntarme eso, me di cuenta de que no solamente el país se había deteriorado aun más con la larga serie de administraciones priistas en el gobierno a lo largo de esos treinta años, sino que mi generación era, en gran medida, causa y efecto de ese mal aliento que recorre nuestro país desde hace décadas, y culpable de la situación crítica a que llegó nuestra nación en el último lustro del siglo XX.
Ahora, casi a quince años de las situaciones y locuras que planteo en mi novela MALALIENTO, vale la pena leerla, pues lo único que no puede pasarnos en los meses por venir, es que supongamos que las culpa de nuestra terrible situación nacional actual sea achacable únicamente a la administración de los dos últimos gobiernos (panistas). La novela MALALIENTO, seguramente, nos ayudará a reflexionar y comprender cómo fue que llegamos a hundirnos en este agujero. Hundimientos tan graves no se consiguen sólo con doce años de mal gobierno.
SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA.- Es otra historia...Para aquéllos que no gusten de locuras, malas palabras, descomposiciones ni pestilencias, mi otra novela, SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA, viene a ser una opción agradable y paliativa de amarguras por errores y decadencias. Es una novela de fantasmas, de espíritus, en la acepción
más amplia de ambos términos y a la vez, es una novela de aventuras, de amor, de vida y esperanzas. Un poco de aquello que necesitamos para sobrevivir a nuestros problemas y a nuestra terrible realidad cotidiana. La novela se me ocurrió mientras estaba yo en la cárcel de la Fazenda Papuda, en Brasilia (Brasil). Las largas horas encerrado en mi celda, el sufrimiento en que moría yo diariamente dentro de la prisión, y los gritos y ruidos lamentables y dramáticos que me llegaban desde otros celdas, así como las historias internas entre reos y las experiencias reales vividas ahí, me dieron material y motivación para escribir una novela que habla y reflexiona sobre la muerte en vida, y -lo más importante- la vida más allá de la muerte.
Ambas novelas, puedes encontrarlas en mi página de Autor en amazon.com y/o en kindle.com, o también en mi NUEVA PÁGINA DE OBRAS Y PRODUCTOS :
QUÉ ES "MALALIENTO"?.-Una ex novia que se volvió regenteadora del mejor burdel del país, unos antiguos compañeros de secundaria convertidos en narcomenudistas y en jefes de cárteles internacionales de drogas, diversos elementos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en borracheras desquiciadas a la espera de un Sub-comandante Marcos “Súper- ratón”, miembros de la ETA entrenándose en la selva de Chiapas, un país en deterioro agobiado por el desaliento… , imágenes alucinantes que MALALIENTO, el personaje central de esta novela, va hallando a su paso al recorrer, cual alegórico fantasma –demasiado vivo-, los traqueteados y miserables caminos de México, en un viaje desesperado por recobrar su juventud y su fe en la patria.
----0----
SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA versión completa en libro físico (tradicional)
Qué es "SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA"?.- Una novela de fantasmas, tremendamente entretenida…y original. Un viaje al verdadero más allá, sin salir de tu habitación. Una novela de amor en otra dimensión. Una entretenida historia de amor, de aventuras, de vida…y de fantasmas. La curiosa y sorprendente relación entre dos seres que se aman en distintos planos de la existencia. Ambientada en el sórdido mundo de una cárcel de Brasil, pero llevándonos de la mano del protagonista a lugares maravillosos y lejanos, SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA es la historia de la muerte – y la vida- de Samuel, en contacto con su gran amor (Luisa), pasando por momentos cruciales de la existencia. La magistral narración de su autor, Sergio Andrade, nos lleva, entre recuerdos, romance, aventuras, prisión y fugas, a ese otro mundo, paralelo al nuestro, en que los espíritus, los viajes astrales, las fuentes de energía, el “cordón de plata”, las percepciones extrasensoriales y mil maravillas más, son cosas de todos los días. SAMUEL APRENDE A SER FANTASMA nos introduce a un mundo de fantasmas en que no son necesarios ya más, médiums o clarividentes, y en que el tomarnos de las manos alrededor de mesas temblequeantes, entre ruidos súbitos teatrales y voces cavernosas de “aparecidos”, es cosa del pasado.
LAS TRAMPAS DE LA MEMORIA (Por qué olvido cuando quiero recordar...?)
Dicen los entendidos que la psicología del ser humano se desempeña, de manera consciente, en una décima parte, y de manera subconsciente en las otras nueve. De ser así, significa que el reino de nuestras razones, pasiones, miedos, fobias, anelos y esperanzas, viene a ser -prácticamente- subconsciente.
Dado que esa otra realidad de nuestra psique permanece por debajo del umbral de la conciencia, o de aquello de que nos damos cuenta (si es que nos damos) de manera clara, evidente y racional, se entiende que nuestro verdadero mundo de razones y motivaciones quede, la mayoría de las veces, oculto para nosotros mismos. Suele ocurrir, incluso, que nuestro amigos o nuestros familiares nos hagan caer en la cuenta, en ocasiones, de p0r qué hicimos esto o aquello, o por qué razón no deseamos tal o cual cosa.
Uno de los libros más extraordinarios sobre las diferentes maneras en que el subconsciente logra abrirse paso a través de las represiones y trabas que normalmente le imponemos (que en gran medida nos fueron impuestas por nuestros padres y educadores desde la infancia), y llegar hasta la superficie con fuerza suficiente como para provocar movimientos, reacciones, gestos y expresiones verbales inesperadas -para sorpresa nuestra y de los que nos rodean-, es: "Psicopatología de la vida cotidiana", de Sigmund Freud.
Los errores en la escritura, los actos fallidos, los lapsus, las acciones redirigidas e incluso los accidentes, encuentran, a través de la teoría de Freud, explicaciones evidentes y claras para aquéllos abiertos a entender cosas como -por ejemplo-, el que una mujer aparentemente muy enamorada de su pareja, se tropiece al aproximarse a ella con la finalidad de servirle su plato favorito, y acabe derramándole encima el filete con papas, la coleslaw y el gravy. Por supuesto que no todos los ejemplos resultarán tan simplificados cuanto éste, pero es una forma de dejar en claro por dónde va la cosa.
Y en esta entrada, la explicación de estos asuntos viene a cuento el día de hoy, pues me escribió una seguidora lectora de mi blog preguntándome por qué había yo dejado de escribir sobre comidas y recetas. Aunque por mensaje privado le contesté que "por ninguna razón en especial", me quedé con la inquietud y reflexioné ampliamente sobre la posible razón. Luego de algún tiempo, comprendí que la grave enfermedad que aqueja a mi madre desde hace meses era la razón evidente para haber yo bloqueado en mis intereses y temas de escritura, el asunto de las recetas y la comida.
Tanto mi abuelita Chonita -q.e.p.d.- (la mamá de mi mamá), cuanto mi mamá, fueron siempre personas que adoraban comer... y comer bien. Las dos, magníficas cocineras -como solían ser, en general las mujeres del sureste-, y las dos, preparadoras de recetas deliciosas. Comprendí que no sólo no había yo escrito sobre comidas y recetas, sino que tampoco había yo guisado en mi casa ni preparado recetas especiales, con la misma frecuencia con que solía hacerlo: Evitaba yo -
subconscientemente- el contacto con la comida y las recetas para no desencadenar en mí recuerdos sobre mi abuela, ya fallecida, ni sobre mi madre, de cuya muerte he vivido temeroso durante todo lo que va de este año.
Pero el descubrimiento de las razones ocultas y de los procesos profundos de la mente, nos trae, en veces, la posibilidad del reconocimiento de los mismos y la sugerencia de cómo lidiar con ellos. Hoy, cerca del mediodía, decidí ir a la cocina y preparar una comida en forma para la familia, y la preparé, pensando en todo momento en cómo la cocinarían mi madre y mi abuela, y hasta las recordé como cuando las dos, muy contentas, guisaban en nuestra humilde cocina de la casa en Coatzacoalcos, hace muchos años, e incluso llegué por momentos a sentir su cercanía y su presencia en ese homenaje a su recuerdo y a la vida que yo mismo provoqué al entrar hoy a mi cocina, para cocinar en forma, una vez más.
Mañana estaré saliendo rumbo a Veracruz, otra vez, para visitar a mi madre y permanecer con ella algunos días en el hospital, y otros, visitándola mientras permanezco en la misma ciudad a la que ella fue llevada desde hace meses. Llevaré conmigo, en algún recipiente hermético para su buena conservación, unas porciones de los platillos que cociné, para mostrárselas, orgulloso, y decirle que, gracias a ella, aprendí yo a cocinar cosas sabrosas. La vida fluye, y sé que, lamentablemente, ella me escuchará con dificultad, me entenderá con dificultad y, quizá, no pueda ni siquiera comer de lo que yo le llevo. Pero la magia del momento de unir el pasado con el presente, y de agradecerle que a su paso por la vida me haya enseñado tantas cosas y me haya tratado de guiar de la mejor manera, aparecerán en ese momento, vivos, en el cuarto del hospital, entre ella y yo, y será una forma de ganarle -aunque sea unos minutos, unas emociones, y un festejo de vida-, a la implacable muerte.
Agradezco a la seguidora de mi blog su pregunta. Acabo por entender, apenas a estos años numerosos de mi edad, las razones para comer, y bailar, y festejar, paralelamente a los procesos de duelo por la muerte. Habremos de perder -todos- irremediablemente, la batalla contra ella. Pero somos aun más poderosos, pues nuestras semillas y retoños seguirán prolongándose, de una forma u otra, hacia y hasta la eternidad, y ahí, no habrá forma de que la muerte gane, jamás, mientras aún podamos tener un minuto entre nosotros, para festejar la vida con rabia y terquedad, y para querernos con el amor más grande y más puro, obsequiando un homenaje de vida, de amor, de lucha y compañía, a nuestros seres más queridos. Estén como estén... o donde estén.
NOTA IMPORTANTE: Las fotografías de esta entrada -aquéllas que están relacionadas directamente con el autor de la entrada del blog (Sergio Andrade, sus familiares, su ciudad de origen y platillos) pertenecen al Archivo Personal del autor del blog, poseen (c) copyright, y están debidamente registradas en INDAUTOR y otras dependencias e instituciones correspondientes, por lo que está expresamente prohibida su reproducción por cualquier medio, sin la autorización previa por escrito del Sr. Sergio Andrade)
EL PIANO, ESE INSTRUMENTO MARAVILLOSO (...que ni el iPad!)
Desde que el hombre usó sus recientemente adquiridas habilidades manuales y de invención para construir instrumentos que produjeran sonidos, y le permitieran hacer música, ha habido en la historia de esta Arte muchos momentos brillantes en que la invención o perfeccionamiento de un instrumento permite marcar claramente un antes y un después, e inicia no solamente toda una época de composiciones basadas en dicho instrumento clave, sino también genera nuevas formaciones y agrupaciones instrumentales, nuevas disposiciones armónicas y melódicas, nuevos estilos, y nuevas formas de escribir y entender la música.
Sin menospreciar la importancia de la invención y el desarrollo de instrumentos de los diferentes grupos orquestales (alientos -madera y metal-, cuerdas, percusión, etc.), muchos de los cuales contienen no solamente la cúspide de un desarrollo tecnológico que los ha llevado a la perfección de su funcionamiento y expresividad a través de los siglos, sino también las sonoridades y el espíritu de sus antecedentes ancestrales que, aun en nuestros días, nos remiten a la forma de generar y emitir sonidos de épocas remotas, incluso primitivas -dándonos con ello la oportunidad de mantenernos muy cerca todavía de la esencia del nacimiento de la música, cuando un soplo en una madera hueca, o en un hueso, o un golpe sobre una piel de búfalo restirada daban a los hombres la posibilidad de tocar y danzar en grupo expresando sentimientos, ya agresivos, de guerra, o ya de exaltación por los cambios climáticos-, cabe decir que tres de los "momentos" históricos musicales más significativos, fueron las épocas en que se lograron las realizaciones completas (más o menos perfeccionadas, pues siempre continuaban su diseño y manufactura en constante evolución), de tres instrumentos que aun hoy mantienen su vigencia y su importancia dentro de la música del hombre: el órgano, el piano, y el sintetizador de sonidos.
Los dos primeros (el órgano y el piano) de un carácter esencialmente polifónico (que significa la posibilidad de generar o ejecutar en ellos múltiples sonidos a la vez), se convirtieron -cada uno en su época de oro- en elemento fundamental de la composición musical. La historia del piano es bastante conocida como para incluirla aquí. Baste decir que su nombre (piano) proviene de la descripción original que de las características del instrumento hizo su inventor (Bartolomeo Cristofori), en idioma italiano: "forte-piano" haciendo alusión a que el nuevo instrumento de teclado era capaz de producir tanto sonidos fuertes, cuanto sonidos suaves o "pianos", con una diferencia de intensidad perfectamente distinguible entre ellos . Hasta antes de la invención (1695) del que acabó por ser llamado de manera simplificada, simplemente piano, los instrumentos más importantes de teclado con cuerdas (el clavicordio, el clavecín, etc.), debido a las técnicas que utilizaban para poner a vibrar las cuerdas, no permitían al instrumentista hacer reales matices contrastados de volumen e intención.
Posteriores perfeccionamientos del piano, como el sistema llamado de "una corda", los mecanismos de pedales, los mecanismos de simple y doble repetición, el llamado pedal sostenuto, y el sistema aliquot, de Blüthner, le dieron al piano, con toda esa magnificencia de recursos expresivos, la capacidad de convertirse en el instrumento preferido de los compositores e instrumentistas románticos por excelencia.
A las inmensas posibilidades polifónicas, de matices y de expresión musical del piano, se plegaron artistas de enormes dimensiones creativas, quienes escribieron para el instrumento algunas de las páginas más bellas y emotivas de la historia de la música. Beethoven, Schubert, Schumann, Chopin, Brahms,
Liszt compusieron Sonatas, Fantasías, Estudios, Conciertos, Nocturnos, Baladas, Scherzos e Intermezzos para piano, y otro buen número de piezas y formas musicales, algunas nacidas precisamente durante el romanticismo y prácticamente desaparecidas junto con él.
Precisamente en los tiempos de la música romántica (fundamentalmente el siglo XIX), el piano reinó en metrópolis comopolitas, como París, como ahora reinan iPod y anexos (hablando en términos estrictamente de emisión y reproducción de sonidos; en aquella época, a mediados del siglo XIX, con base en partituras musicales escritas, antes de la invención de los primeros grabadores y soportes de grabación de sonidos, como fonógrafo, gramófono, etc.- : Está documentado que sobre el año 1845 existían cerca de sesenta mil pianos (!) en la Ciudad Luz, y que prácticamente una de cada cinco mujeres (!!) tocaba el piano con conocimientos de lectura y técnicos suficientes como para sentarse una tarde de otoño a darle vuelo a sus emociones mientras "sacaban" algunos de los Nocturnos de Federico Chopin. Resulta simpático pensar que así como ahora algunas de nuestras jóvenes sienten pena al tener que admitir que aún no poseen iPhone, Blackberry, iPod, iPad o algún otro dispositivo o aparato por el estilo, algunas adolescentes y mujeres jóvenes parisinas de aquella época seguramente se sonrojaron al tener que responder "no" cuando alguien les preguntaba si tenían piano en su casa, o si sabían tocarlo. Lo digo y lo repetiré: El mundo ya no es lo que era.
En años posteriores y con diferente sentido y estilo, pero también con una importancia significativa, otros compositores, como Ravel, Debussy, Satie, Bartok, Scriabin, Rachmaninoff, etc. consiguieron dar al instrumento nuevos rangos expresivos y extraerle sonoridades y armonías inimaginadas por sus predecesores, prolongando la vida de la magia del instrumento hasta llegar a nombres de "actualidad" y "vanguardia", como Stockhausen (con sus pianos "preparados"), Arvo Pärt, y otros.
Estudié la carrera de Concertista de Piano en el Conservatorio Nacional de Música y mi instrumento preferido ha sido siempre el piano. Aunque canto mis canciones acompañándome también de guitarra, tricordio, armónica, etc., el piano sigue siendo para mí el instrumento musical por excelencia. Muchas de lasintroducciones de mis arreglos musicales, tanto de mi primera época de compositor como de ahora, están hechas sobre la base de alguna frase en el piano. Hoy, como fondo a esta entrada de blog, he colocado mi canción PIANO, que está incluida en mi CD Doble “CÓMO PASA EL TIEMPO…!”. En ella, presento una letra en la que establezco la similitud entre el término musical “piano”, proveniente del italiano (suave, quedo, poco intenso, dulce), y el sentido que dicha palabra puede tomar aplicándola a nuestras percepciones de cosas que ocurren en el mundo y a nuestros propios sentimientos, enmarcando todo dentro del concepto del instrumento musicalpiano. En el arreglo de la canción no utilizo el piano más que hasta la coda (parte final), precisamente para destacar el timbre del instrumento, maravilloso, estableciendo el contraste bien marcado con respecto a las sonoridades de guitarra de la primera parte de la canción. Para mí, ésta es una muestra que permite entender de muchas maneras -literarias y musicales- el verdadero sentido del instrumento que a muchos de nosotros nos hace soñar, llorar, ponernos melancólicos… y enamorarnos.
LA BUENA Y DULCE VENGANZA, jamás te quedes con la espinita clavada!
La historia del pensamiento y de las creencias humanas tuvo que caminar muchos siglos para llegar a la grandiosa idea de un sólo Dios, y aun avanzar un poco más, para llegar al supremo concepto del perdón.
La presencia entre los humanos de un ser proclamado Hijo de Dios, y sus enseñanzas de la conveniencia de ofrecer la otra mejilla si nos golpean en una, representaron una evolución maravillosa del entendimiento ético. Él no solamente nos perdonó, sino que pidió a su Padre, a Dios Padre, que perdonase a los seres humanos que lo habían crucificado, pues -le dio incluso una buena razón para hacerlo- no sabían lo que hacían. Mayor generosidad y nobleza en sentimientos, actos e intenciones, sería imposible hallar. Pero -a la vez y por su mismo grado de evolución- son un grado de comportamiento al que pocos humanos pueden, sincera y efectivamente, llegar.
El grueso de la raza humana prefiere -preferimos- cobrarnos lo que nos han hecho; hacer que nos paguen, aplicar la Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente, y, en general, vengarnos de los que nos han herido, lastimado y hecho daño. Sir Winston Churchill solía decir: Jamás lastimes al enemigo a medias. Los filósofos avanzados de la venganza recomiendan tener la mente fría cuando se vaya a llevar a cabo (La venganza es un plato que se come frío). Los grandes profesores de la guerra (Sun-Tzu) recomiendan no iniciar una si no tenemos la seguridad de ganarla.
Con la venganza ocurre lo que con otras formas del comportamiento humano, que el individuo común abordaría sin lugar a dudas, si tuviera la certeza absoluta del éxito y la impunidad. Aquéllos que prefieren "dejar las cosas así" son, en su mayoría, individuos mediocres, temerosos de la fuerza del enemigo, o de las consecuencias físicas, sociales y legales de su acto de venganza. En la mayoría de los casos no es que la gente prefiera perdonar, sino que renuncia a las complejidades y peligros de la elaboración de una venganza. Es cierto que el tiempo cura las heridas y que con el paso de los años aquello que alguna vez sentimos como la necesidad imperiosa y emotiva de la cobranza de los agravios, se convierte en un sentimiento más tenue y tranquilo. Ahí, depende de cada quien. Lo único cierto es que sacarnos la espina que nos enterraron y, en su caso, devolver el golpe, genera una sensación de triunfo maravillosa y es la única cura real posible para aquellas emociones que nos persiguen toda la vida castigándonos con el recuerdo del mal que alguien nos hizo. Vengarse es completar el círculo, acabar el capítulo, cerrar el libro.
Que levante la mano aquél o aquélla que no hayan sentido impotencia, rabia o deseos inmensos de venganza, contra la pareja infiel, contra el amigo traicionero, contra la mejor amiga que mientras escuchaba nuestros secretos y confesiones preparaba a ciencia cierta la seducción de nuestro amante, contra aquél que nos robó, contra aquélla que nos engañó, contra el hermano desleal, contra la hermana insensible, contra el vecino envidioso y el compañero de escuela, que echan a correr un rumor para golpearnos con el descrédito del chisme, contra aquél o aquélla que se aprovechó de nuestra debilidad para dañarnos más, contra el que nos golpeó y escondió la mano, contra el que nos baleó, contra el país que nos invadió, contra el que secuestró a nuestro hijo, contra el equipo que nos ganó el campeonato, contra el que nos vapuleó en kick boxing, contra los montoneros que nos agarraron en bola a la vuelta del callejón de la esquina, contra el que se aprovechó de nosotros, contra los que nos vieron caídos y ventajosa y cobardemente nos remataron...
Contra todo lo que se diga, y si acabamos por descubrir que no tenemos la elegancia, la altura ni la categoría moral para ofrecer la otra mejilla y perdonar, no hay satisfacción mayor que una venganza bien ejecutada. La "V" de la "victoria" suele ser muchísimas veces, la "V" de la "Venganza". La buena venganza... Ah!.... It feels so damn fucking good...! A fin de cuentas, cabe decir que al vengarnos no estamos más que, o representando los efectos de su propio karma sobre aquél que actuó mal y nos dañó, o siendo el brazo ejecutor del castigo que Dios haya preparado para el malvado y el culpable. En efecto, no siempre los caminos del Señor tienen por qué ser tan misteriosos.
Luego de su Éxito "Invulnerable"...MIRA aquí el NUEVO ANTI-VIDEO de SERGIO ANDRADE:
ESTO NO SE QUEDA ASÍ , una canción sobre LA VENGANZA!
Quién no quisiera ser... INVULNERABLE? (Letra,acordes y anécdotas de la grabación)
Quién - en estas épocas de violencia y complejidades psicológicas y espirituales- no quisiera ser INVULNERABLE? La pregunta me viene a la mente pues escribí esa canción (INVULNERABLE) en un momento de mi vida en que sentía realmente la necesidad de tener fortaleza física y espiritual, y ahora que percibo cómo la canción se está abriendo paso en el gusto de la gente y generando cada vez más visitas para ver su video en YouTube, y aumentando sus ventas en iTunes -y hasta provocando que la disquera lance el Ringtone de la misma!-, me doy cuenta de que esa esperanza y ese grito, en cierta forma de ansiedad, en que pedimos a Dios, o a instancias mayores, tener el poder para no ser heridos y para superar traiciones, deslealtades y ataques, es algo que toda gente desea. Cualquier persona sobre la faz de la tierra.
El instinto de conservación, de supervivencia, es animal. Las plantas poseen también ese sentido, esa tendencia, llamémosle o no, en el caso de ellas, instinto. De ahí que podamos decir que todo ser vivo, en su fuerza vital, tiende a mantener su vida, a evitar el daño y las amenazas contra la misma, y a propiciar aquellas condiciones que la mantengan y la mejoren. No es ilógico ni aventurado decir que hombres, animales y plantas, y organismos unicelulares y proteínicos buscan ser invulnerables.
Ser invulnerable representa no poder ser herido, y que los ataques físicos y/o verbales no nos causen daño. En esta época de influenzas, gripe, Sida, guerras nucleares y biológicas, asesinatos en serie, en masa, ejecuciones de la mafia y de narcos, tsunamis, terremotos e inundaciones, y agresiones ideológicas sitemáticas por parte de la televisión y los medios a nuestras capacidades mentales y emocionales, ser invulnerable, sería la riqueza mayor.
De ahí que mi canción INVULNERABLE esté generando los mensajes que me envían a mi iPhone, por Facebook, por MySpace, por este blog, etc. las diferentes personas, de diferentes edades y posición social, felicitándome y comentándome cuánto se identifican con lo que digo en esa canción. En ese sentido podríamos decir que mi canción INVULNERABLE no es una canción de protesta..., o de mensaje..., sino una canción de... necesidad. De anhelo y esperanza.
Me han comentado también que les gusta el ritmo de la canción y que les llama la atención el instrumento de la introducción. Es un tricordio, instrumento que se afina y se toca como la mandolina; la diferencia fundamental es que la mandolina posee cuatro notas en cuerdas dobles (dos para cada nota que, dicho sea de paso, son las mismas notas que aquéllas en que se afina un violín: Sol-Re-La-Mi), en cambio el tricordio tiene doce cuerdas, tres para cada una de las notas. La técnica requerida para tocar ambos instrumentos es muy similar, pero el sonido es más rico en armónicos, y en resonancia, en el tricordio. En la grabación de la canción INVULNERABLE, duplicamos los tracks del tricordio para darle aun una mayor riqueza.
Otra de las características del sonido diferente de esa canción es la combinación que hicimos del tricordio, con el charango, instrumento también de cuerdas dobles, en su caso, de cinco notas. Los rasgueos del charango que se escuchan en el coro de la canción INVULNERABLE combinan a la perfección, conceptualmente, con las armonías de esa sección, y se presentan como una variante al sonido más brillante y definido del tricordio, que toca las introducciones y los puentes musicales.
Dos novedades más fueron: la inclusión de una sección de percusión con bombo militar en vez del bombo normal de batería, y unos bongós, que se complementan con el piano y con los bajos del mismo, pues no usamos bajo eléctrico ni acústico en la grabación. La guitarra eléctrica en los coros, interpretada por Luis Enrique Domínguez, le da brillo y un toque más moderno a esas secciones.
En mi intención de realizar una grabación que tuviera un sonido diferente a todo lo actualmente acostumbrado, le pedí al Ingeniero de grabación que captase los sonidos de la forma más seca y agresiva posible, y lo mismo hice en la mezcla: no usé los ecos, reverberaciones, efectos y delays con que muchos productores suavizan sus atmósferas de sonido, y traté de dejar lo más seco, primitivo y natural posible, el sonido de la canción INVULNERABLE (y de la producción del CD Doble CÓMO PASA EL TIEMPO...!, en general). En ese afán de naturalidad, sin sofisticaciones ni artilugios, decidí grabar lo más "en vivo" posible, y dejé incluso los ruidos normales que se dan en la ejecución de instrumentos acústicos cuando se hace una grabación en vivo y a la cual no se le eliminan dichos ruidos, con la intención de que el oyente perciba incluso los sonidos ambientales de la interpretación: rechinar de la banca del piano, ruidos de cuando mi hija Sofía deja de tocar el pandero, para tocar otros instrumentos, y lo suelta en el piso...
Fundamentalmente utilizamos equipo periférico analógico y me negué a utilizar los recursos de "perfeccionamiento" tan usuales en las grabaciones actuales, y que provocan que -en general- suenen artificiales, plásticas, inhumanas en muchos sentidos: Click
omnipresente, afinación artificial de voces e instrumentos, uso de plug ins digitales para efectos determinados, eliminación obsesiva de ruidos normales, utilización del copiado de motivos y secciones completas en diferentes partes de la canción, con el fin de ahorrar tiempo y terminar más rápidamente la producción... Ésos, para mí, como muchos otros recursos, son los causantes de la agonía musical que sufrimos en la actualidad.
A continuación, la letra de mi canción INVULNERABLE, y los acordes de la misma (encima de la letra, en sus partes correspondientes). Espero que la disfruten.
INVULNERABLE (LETRA Y MÚSICA :SERGIO ANDRADE)
(E m)
Le pido a Dios un corazón de hierro
y si se puede alma de hombre de acero
(A m) (Em-Am)
para que nadie lastime mis sentimientos
(Em)
mis sentimientos
(Em)
Le pido a Dios que aunque nadie me quiera
y me lastime la envidia en la tierra
(Am) (Em-Am)
no vuelva a casa con heridas de guerra del encuentro
(Em)
del encuentro
(Am)
Le pido a Dios que me haga el milagro
(Em)
de ser invulnerable al desdén a los disparos,
(CM7 F#m75- B7 Em-Am
a la infidelidad, al mal de ojo y a la traición
(Em)
a la traición
(G) (D) (Em)
Invulnerable a las penas de amor
(G) (D) (Em)
invulnerable al llanto y al dolor
(G) (D) (Em)
invulnerable a las penas de amor
(G) (D) (Em)
invulnerable al llanto y al dolor
(Am) (Em)
invulnerable en la piel de las manos
(CM7) (B7)
y en el pecho y los brazos
(Em)
y en el corazón
(Esta parte lleva los mismos acordes que su parte correspondiente al inicio de la canción):
Le pido a Dios que no me pase nada
si por atrás me dan la puñalada
y acabe riéndome del agresor y de la muerte
de la muerte
Le pido a Dios que me haga el milagro (...)
(CORO)
(NOTA sobre el cifrado de los acordes.- G=Sol Mayor/ D=Re Mayor / Em= Mi menor / Am= La Menor / CM7= Do Mayor con Séptima mayor) / F#m75- = Fa Sostenido menor con séptima menor y quinta disminuída) / B7= Si con séptima de dominante)
Más de 50 millones de mexicanos viven en la pobreza extrema. Ello representa que la mitad del país está en las últimas. La gente inconsciente podría muy bien hasta hacerse de la vista gorda o no pensar en el asunto, pero a estas alturas es una realidad que salta a la vista con sólo salir de casa.
Simplemente, no podemos dejar de ver a los que nos abordan para limpiarnos el parabrisas; a los niños que hacen acrobacias, piden limosna o venden pastillas de menta en los cruces de avenidas; a las indígenas con sus bebés sujetos con el rebozo a cuestas, que caminan cansadas pidiendo dinero entre los autos; a los “hombres abarrote” que venden en las vías “rápidas” todo un surtido de productos colgados en su ropa; a los miles y miles de vendedores ambulantes; a los miles y miles de puestos de lámina en que se vende algo parecido a la “comida”; a la proliferación de puestos para venta de cd’s, vídeos, programas de computación, ropa y aparatos eléctricos piratas; a la prostitución y venta de drogas al menudeo que resultan evidentes pues cada vez se ejercen de manera más desinhibida.
El comercio “informal” y el ambulante reinan por doquier; en vez del pago de impuestos, todo se resuelve con mordidas a los inspectores y/o cuotas a las mafias de las “agrupaciones” y “asociaciones” de comerciantes; los comerciantes establecidos y respetuosos del pago de impuestos se preguntan sobre la justicia de las disposiciones fiscales y el sentido del cumplimiento de la ley; el Estado no puede garantizar el acceso al trabajo digno y suficiente para la población en edad laboral. Ante dicha incapacidad, el Estado promueve el autoempleo y la incursión de los ciudadanos en empresas familiares…
Si nuestros dirigentes políticos y líderes empresariales no se dan -o no quieren darse- cuenta de ello, eso equivale a ser tan obtuso como para creer -por ejemplo-, siendo el entrenador de un equipo de fútbol, que aunque la mitad del plantel de jugadores esté lisiada, enferma, sin comer, drogándose y con problemas emocionales…, dicho equipo podría llegar a realizar un papel digno en algún campeonato!
Todos nuestros males, producto de la misma cosa: Un sistema social injusto, erróneo, inoperante, represivo, mal administrado y corrupto, que genera desigualdades sociales extremas, pobreza intelectual y moral, estancamiento cultural e infelicidad.
Y los mexicanos…,demostrando una absoluta inconciencia, falta de carácter, falta de organización en y entre los grupos de lucha disidente, y el sentido tradicional de la chacota y la pachanga que los lleva a reírse de todo y a payasear sobre todo, incluso respecto al drama de su vida diaria. Es ésa una cualidad?Difícilmente.
No creo que el arte deba tener ningún tipo de compromiso social, ni ser panfletario.Ni me gusta el realismo socialista, ni disfruto particularmente de las manifestaciones artísticas de la antigua U.R.S.S. ni admiro en las obras de Siqueiros, Rivera y Orozco otra cosa que no sea su extraordinaria calidad artística. Tampoco creo que el arte, de por sí, cambie estructuras y derribe injusticias.
Si en mi más reciente CD (CÓMO PASA EL TIEMPO…! / SERGIO ANDRADE y su Grupo / amarantoRECORDS) canto canciones como UNO SALE DE CASA, es únicamente porque siento necesidad de darle voz y expresar con mis letras, mi música y mis arreglos, a unos sentimientos e ideas que a estas alturas de mi vida me afloran a cada momento, especialmente cuando percibo que las triztesas de mi vida y mis depresiones crónicas han pasado, de tender origen en mis relaciones amorosas, a ser causadas por conflictos y problemas de índole social y existencial.
Antes lloraba por amores perdidos; hoy lloro por casos y causas perdidas.
NOTA.-En algunos teléfonos celulares y dispositivos móviles, puede no ser posible reproducir el vídeo aquí incrustado. Deberá ingresarse directamente a YouTube, para reproducirlo por ahí sin ninguna dificultad.(http://www.youtube.com/sergioandradeygrupo)